lunes, 28 de abril de 2014

El remoto rincón de mí alcoba

Te busco en la noche,
Y tú, esquiva y fugaz figura,
te deslizas de entre las sábanas
para abandonar el lecho.

Distante y muda,
con grandes ojos fijos
me contemplas,
mientras te ríes burlonamente
desde el remoto rincón
de la alcoba, en donde reinan las sombras.

Mis trémulas manos
se amotinan en la búsqueda insaciable
de tus formas, a través de la oscuridad.
Añora mi piel el vacío
que dejaron tus caricias,
y mis finos labios secos, 
imploran desesperadamente
la humedad de tus cálidos besos.

El eco imperceptible de mi voz
musita el nombre definitivo
que viola el silencio de la noche,
quebrando los sueños.

Se alza el sol en el oriente,
su luz borra las postreras huellas
de tu forma que, como humo,
se desvanece entre la rendija
de luz de mi ventana.

El día, sin tu presencia, se me antoja
infinito.

Esta noche, en mis sueños,
volveré por ti.


“El remoto rincón de mi alcoba”
(Trazos del corazón)

Luna



Luna, de lo etéreo señora,
candil de cantores y vates,
de trovas inspiradora,
musa de cuerdos y orates.

Luna, romanza y poema,
de la noche lívido velo,
dama procaz y blasfema,
sagaz alcahueta del cielo.

Luna, de conjuras creadora,
cómplice de tórridos devaneos,
de amantes encubridora,
delatora de proscritos anhelos.

Luna promiscua y bella,
adúltera en el etéreo azul,
amante de mil estrellas,
que robas al sol su luz.

Luna pueril, luz de cuna,
de románticos valedora,
pálida y acongojada luna,
de arcanas quimeras hacedora.

Luna nueva, enigmática y oscura,
matrona plena y luminiscente,
hembra desvergonzada y cornuda,
madre menguante, joven creciente.

Luna de noctívagos milenios,
incitadora de turbios placeres,
contertulia de contubernios,
desertora de amaneceres.

También llamada Selene,
septentrional  y antártica luna,
astro taciturno y silente,
en la noche de los tiempos...

¡Oh Luna! Tú siempre muda.

"Luna"
(Trazos del corazón)  

"Ser Bohemio"

Ser bohemio hasta morir,
y morir sabiendo serlo.
Es un modo de vivir,
un profundo sentimiento.

Bohemios del Peso de la paja,
de Santa María del mar,
bohemios de La Rambla
de Santo Domingo del Call,
o del portalón de Baños nuevos.

Bohemios de la ciudad,
de la ciudad de los bohemios,
que acopio de sueños hacemos,
libertinos y blasfemos,
hacedores de palabras,
arquitectos de sueños,
de pájaros libertadores,
filósofos de lo incierto,
de prolijos pensamientos,
pícaros, rufianes, vividores,
nada y todo al mismo tiempo.

¡Bohemios somos, señores!



“Ser bohemio”
(Trazos del corazón)

¡Libertad, libertad!

¡Libertad, libertad!
Rasga el cielo la voz de los bohemios
¡Libertad, libertad!
palabra impúdica,
por la que se mata y se muere.

¡Libertad, libertad!
Señora de artes y letras,
de la vida, puta.
Amante ciega y sin alma,
madre errante y vagabunda,
de los artistas musa.
¡Libertad, libertad!
 

"Libertad"
(Trazos del corazón)

Bohemios

Bohemios de primera,
de segunda o de tercera,
bohemios a fin de cuentas,
y no nos sentimos viejos
para ir de  perdularios,
porque tenemos la suerte
de sabernos libertarios.

¡Bohemios!
porque es este un sentimiento
un “modus vivendi”, un estatus,
es nuestro sino, es el karma,
es nuestra vida, es un cuento...
¡Hemos nacido bohemios!
 


“Bohemios”
(Trazos del corazón)

Las marismas

Este mediodía el cielo estaba teñido de un intenso azul claro, y alguien, un tal señor Dios, creo, había pintado en él un inmenso as de oros de rabioso color anaranjado.

Hacía calor, las garzas vestían de blanco su plumaje estival, el viento se impregnó del aroma del hinojo verde que, incipiente, comenzaba a brotar entre el pasto matinal.

Una suave brisa primaveral procedente del azul Mediterráneo,
lo mezcló con el perfume salado que por Navidad
le regaló el Océano, junto a un collar de aguamarinas y perlas que
fue la envidia de salmones, atunes y ballenas.

Las grises gaviotas, apostadas sobre el frondoso manglar,
daban rienda suelta a su cotidiano chismorreo
en una incomprensible jerga e interminable parloteo,
mientras, celosas contemplaban el distinguido caminar
de las esbeltas garzas, que con avidez se alimentaban
de exquisitos saltamontes, ranas y caracoles, en


una campestre escena matinal en las marismas del Edén.

"Las marismas"
(Trazos del corazón)

domingo, 8 de septiembre de 2013

Un paseo por Aragón

Escatrón

Los primeros asentamientos datan del siglo III antes de Cristo al siglo II de la era
cristiana. Estos restos indican las conexiones de las cuencas de lo ríos Huerva, Aguas Vivas y Martín y las influencias levantinas. Existía una vía de comunicación con el Cabezo Alcalá de Azaila. La romanización de esta zona tiene su epicentro en Celsa Julia, a orillas del Ebro cerca de la actual Velilla. También han aparecido restos visigodos. La gran transformación del regadío, los azudes, la rueda de la noria, etc. son obra sobre todo de la cultura árabe. Existen todavía construcciones de época musulmana y abundantes restos.


Escatrón


Alfonso II, en 1182, hizo donación al cister, en la persona del abad de La Juncería, cerca de la actual Villanueva de Gállego, del castillo, villa, términos y población de Escatrón para que se construya un Monasterio.


La importancia estratégica de la población, a cuyo puerto fluvial en el Ebro llegó navegando Jaime I y en el que fueron constantes los flujos de cereales, vino y aceite, convirtieron a Escatrón en sede de diferentes pueblos, culturas y religiones. Un golpe para la villa fue la expulsión de los moriscos en 1610.
Hacia 1130, siguiendo el cauce del Ebro desde Zaragoza, Alfonso I conquistó Escatrón.
Calles de Escatrón

Calles de Escatrón



Monasterio de Rueda

La construcción del monasterio de Rueda se inicia en Mayo de 1182, meses después de la cesión de Alfonso II, a los monjes de la orden Cisterciense. El lugar elegido fue frente al castillo y casco de Escatrón, al otro lado del azud existente en una finca que debió pertenecer a los reyes moros de Zaragoza..

Monasterio de Rueda



La orden del Cister, desligada de la disciplina de Cluny, buscaba el retorno al ascetismo, al trabajo para el sustento, por lo que constituyó un buen elemento de colonización y cristianización en la reconquista española. Los monjes blancos tuvieron una gran expansión en España llegando a 59 conventos: Poblet, Piedra, Veruela, Rueda...


En el año 1202 se consagra la capilla de San Pedro y 

las antiguas refectorios; La austeridad de la orden cisterciense se manifiesta también en los elementos arquitectónicos.




  En 1225 comienza la construcción del templo dedicado a la Virgen con la traza diseñada por fray Gil Rubio. En el año 1238 se consagra la iglesia.


 El proceso arquitectónico del conjunto medieval continúa hasta finales del siglo XIV. Posteriormente, entre los siglos XVI y XVIII se realizan modificaciones hasta llegar a la configuración actual del conjunto arquitectónico.


No siempre fueron sencillas las relaciones entre la villa y el abad como cuando tiene que intervenir en 1389 el rey Juan I desde Monzón para advertir al abad fray Andrés Monsén de que debe facilitar el acceso al puerto fluvial de los mercaderes de grano de Barcelona y Tortosa.



En 1616 se creó la Congregación Cisterciense de la Corona de Aragón.




Retablo del altar mayor
de la parroquia Ntra. Sra. De la Asunción

 El retablo de alabastro que preside la capilla mayor del templo parroquial de la Asunción de la Virgen de Escatrón es una pieza de singular interés. Fue realizado a comienzos del siglo XVII para la iglesia del vecino monasterio de Ntra. Sra. de Rueda, desde donde pasó a su emplazamiento actual a mediados del siglo XIX. 

                     Ntra. Sra. De la Asunción

Esta feliz iniciativa lo salvó de una destrucción casi segura, similar a la que sufrió la mayor parte del rico patrimonio artístico mueble del cenobio cisterciense.



El retablo de Escatrón y sus autores

El antiguo retablo del monasterio de Rueda corresponde al patrocinio del abad fray Juan de Huarte (1600-1616) que acudió al maestro Esteban y a Domingo Borunda, que quedó asentado en septiembre de 1609. Al parecer, el primero asumió las labores escultóricas propiamente dichas, mientras que en el segundo recayó el escuadrado y aparejado de los cantos de alabastro. Estos datos se vienen repitiendo desde que José Mª Quadrado los publicara en su Aragón (1844), sin que a día de hoy se haya profundizado en el estudio de estos artífices, prácticamente desconocidos. Pese a su tardía cronología, pertenece todavía al mundo artístico del Renacimiento.





Antiguo convento e iglesia de San Javier

San Javier es hoy un edificio ruinoso. Se conserva solo la parte de la iglesia y ha desaparecido prácticamente el claustro. Porque San Javier fue un Colegio o Congregación de Sacerdotes Misioneros fundado por Miguel Ignacio Redorad, que fue Alcalde del Crimen de la Real Audiencia de Aragón. La fundación se produjo a comienzos del siglo XVIII.


San Javier



La noria de Montlet y el molino harinero


Si en algo se ponen de acuerdo todos los investigadores, del patrimonio hidráulico de la comarca, es  en el desconocimiento de  la fecha de construcción de las obras. La ausencia de documentación es total, no solo en la Villa de Escatrón, si no en los archivos provinciales y nacionales. Son conocidos los asentamientos romanos en la comarca y que estos contaban con sus sistemas de riego pero se desconocen las transformaciones que sufrieron en sucesivas épocas hasta su etapa final.



Con la invasión de los árabes, estos traían consigo unas técnicas de riego importantes que aplicaron en los territorios conquistados.









Sástago

Sástago fue plaza fuerte sobre el Ebro en época musulmana, con su castillo y su recinto amurallado. El lugar fue reconquistado por Alfonso I el Batallador, y entregado a don Artal de Alagón, alférez del Rey, en calidad de tenente en el año 1133.
Sástago al atardecer



Torre Vigía del Tambor 

La Torre Vigía del Tambor de Sástago está situada cerca del puente sobre el río Ebro, sobre un escarpe rocoso. Es una antigua atalaya de planta circular y cuerpo cilíndrico, punto de guardia de caminos, campos y del paso de ganados trashumantes, que se ubicaban en puntos

La Torre del Tambor y el Puente sobre el Ebro

El Puente


El Puente que cruza el río Ebro por Sástago y comunica la población con la margen izquierda del río por donde se extienden los términos municipales de Alborge y Bujaraloz se inauguró en el año 1926.