miércoles, 30 de abril de 2014

Diário íntimo

He decidido escribir un diario íntimo,
de memorias y confesiones,
movido por el irrefrenable deseo de despertar
la larva de la ironía que anida en
el oscuro habitáculo del recuerdo.

Apenas he comenzado a garabatear sobre el papel
la fábula de los diálogos inconfesos
entre el hombre asomado al balcón de mis ojos
y el hombre que habita en mi interior,
llegando a establecer, entre el Yo que soy, y el Yo que fui,
un absurdo monólogo ante el espejo,
en el que sólo se escucha el eco apagado de una voz,
distante y burlona a la vez,
que es como un lamento de puertas adentro.

Lo cierto –y dicho sea de paso-
¡Me importa todo un carajo!
Entre tú y yo –confieso-
El presente Yo que aún soy,
y el ausente Yo que he sido,
sé que a fin de cuentas no son si no
más que todo aquello cuanto he vivido:
Una sombra, cuyo reflejo emborronado
delata inexorablemente el paso de los años,
en los que ya ni el recuerdo me pertenece.

Ya sólo la caricia del viento
puede devolverme a la realidad
sin necesidad de buscar en mi interior
un rincón en el que contarme a mí mismo
-obligado oyente del eco mustio de mi voz-
y como último recurso,
un cuento entre todos los cuentos.

No estoy seguro, pero creo que,
sobre el vaho del viejo espejo,
alguien ha dibujado una sonrisa.

“Diario íntimo”
(Retales de intimidad)

Bagdad

La cordura está en paro.
La esperanza proscrita, agoniza en el umbral de la locura.
Vacío... ya sólo queda un atroz y sórdido vacío,
en donde las almas no hallan eco en el que gritar su amargura.
El terror se amamanta con rabia de las ubres de la vida, desecándola sin piedad.
Los Arcángeles  irreverentes  vomitan las moscas del odio, que revolotean por un paisaje fétido despojado de humanidad.
La muerte, con regocijo, clava sus garras en las entrañas de la tierra,
propagando el caos y la desolación entre los cuerpos ensangrentados que se hacinan sobre las ruinas de la ciudad.
En las calles de Bagdad los jinetes del Apocalipsis vuelven a cabalgar


“Bagdad” 
(Retales de intimidad)

Psicopoema para el olvido

Si me olvidé de ti, espero que sepas perdonarme.
Una oclusión severoconstrictora del córtex elípticobilateral,
agudizada por la carencia de sacaróxidos cronoplusquanperfectos de anonadado complejo radical interactivo pseudofreudiano, por raro que te parezca, me impide recordar lo que sucederá mañana. Los científicos aun no se lo explican, y yo menos todavía, por lo que me repito constantemente ante el espejo... anda y que te den!!!.


“Psicopoema para el olvido o subliminal grito de libertad contra la estulticia poéticoenlatada y la represión a la libertad de expresión”

"Psicopoema para el olvido"
(Retales de intimidad)

Como un relámpago

Me traspasa como un relámpago
desde el cerebro hasta el dedo meñique del pie,
pasando por el tuétano, cada vez que te veo.
El día que me abraces mancharé de ceniza tu vestido
y me esfumaré entre tus dedos como un jirón de humo,
escribiendo tu nombre en el cielo.




“Como un relámpago”
(Retales de intimidad)

Poema 140 (Nunca)

Nunca escuché a nadie asesinar un poema con tanta sangre fría.
Cierto que eres de hielo: tienes ojos de golondrina
y en los labios llevas impresa una mentira.
 Está claro: la tapia del cementerio es sorda
aunque en la primavera la bese la hiedra.
Beber vodka a estas horas del día no pude ser bueno.
                                 

“Poema 140”
(Retales de intimidad)

Buscando la oscuridad

Busco una oscuridad íntima y tenue
una oscuridad socorrida entre caricias y besos
una oscuridad de conjuros de amor musitados al oído
una oscuridad en donde no exista más luz que la nacida de tus ojos
una oscuridad en la que sólo quepamos tú y yo
...o eso decían mis labios.
Mi mente decía... búscate una oscuridad donde
esconderte ésta noche!

“Buscando la oscuridad”

 (Retales de intimidad)

Belleza interior

El problema de los "bellos interiores” (como yo) es que no tenemos (como dice Benedetti) el recurso de una mujer desnuda y en lo oscuro, que nos ame.
Es el sino del poeta de alma casi pura y maravillosamente imperfecta.

“Belleza interior”

(Retales de intimidad)